James Nava: «Mis novelas no son encargos de grandes editoriales, nacen de la experiencia»

Acompañada de una reedición de ‘El agente protegido’, su anterior obra de misterio y aventuras, James Nava estrena novela. Editada por la librería Sniper Books, ‘Tierra de sueños’ nos presenta dos mundos distintos, dos sueños, la medalla de oro olímpica y una amenaza terrorista que afrontar. Un relato de superación personal y segundas oportunidades, en medio de un panorama convulso azotado por el terrorismo islamista del que el autor nos ha desgranado algunos detalles.

¿Qué nos presentas en ‘Tierra de sueños’?
Una historia sobre valores, segundas oportunidades, amor verdadero, deporte genuino y lucha antiterrorista en primera fila.

¿Cómo se fusionan los mundos del deporte y la intriga de acción?
Fusionan bien cuando están basados en historias reales y no se añade nada artificial o exagerado. Deporte e intriga de acción van de la mano muchas veces, sobre todo en las grandes citas olímpicas.

Dentro del thriller de acción parece una obra bastante diferente a tu anterior novela de misterio, ‘El agente protegido’ ¿Hasta qué punto has cambiado de registro?
En ‘Tierra de sueños’ se mantiene el misterio de un thriller de acción a lo largo de casi toda la novela, la intriga argumental es una pieza básica. Pero he incorporado la épica deportiva y el drama, que son géneros profundamente estadounidenses, con gran tradición, y que tenía muchas ganas de tratar. Por supuesto, también le he dado un gran protagonismo a la historia de amor, recuperando características que considero, son importantes en toda buena historia de este tipo, con un tono realista, sin notas edulcoradas y sin caer en la zafiedad.

¿En qué basas a los personajes de tus obras y cómo los construyes?
Cada personaje responde a distintos patrones o referencias. Unos están basados en personas reales, otros son ficticios y a algunos les transmito cualidades o experiencias personales o de gente que conozco. Los construyo muy a menudo a partir de modelos reales, aunque algunos son totalmente inventados, eso sí, unas veces dotados con una personalidad o experiencias sacadas de la realidad y otras de mi imaginación.

Nueva obra y reedición quiere decir que la gente está respondiendo muy bien a tu trabajo ¿Qué crees que es lo que engancha de ambas obras?
Así es, ambas novelas están abriéndose camino en el mercado y gustando mucho a los lectores, que cada vez las leen con más entusiasmo. Esto me gusta, por supuesto. Si bien es cierto que encontramos dificultades para darlas a conocer masivamente, cuando la gente las lee, responde muy positivamente. Pienso que lo que engancha de estas novelas es su ritmo argumental dinámico, su profundo realismo, que cuentan historias que han pasado, que están pasando, y que reflejan situaciones y personajes con los que los lectores conectan bien, se identifican o les ayudan a comprender el mundo actual. También el hecho de que son novelas que están escritas con honestidad, muy cuidadas en su redacción y documentación, podríamos considerarlas artesanales, no son novelas escritas por encargo por las grandes editoriales, con una línea argumental preestablecida de antemano para buscar las máximas ventas, como vemos que sucede con algunos autores y obras. Por el contrario, son novelas que nacen de la experiencia, del amor por escribir y de un proceso que busca la belleza literaria y un entretenimiento que aporte conocimientos y algo positivo. Pienso que los lectores captan todo eso porque, no nos engañemos, un lector reconoce lo que le gusta en cuanto lo lee. Por eso estas novelas están enganchando a más y más gente a medida que las conocen.

¿Cómo pasas de trabajar en las fuerzas especiales del ejército norteamericano a la literatura?
No he pasado de trabajar de una a otra. Escribo desde antes de mi experiencia militar, durante la misma y, tenga por seguro, que lo haré mucho después de que este vaquero y soldado cabalgue hacia la puesta de sol. Así que ha sido siempre una actividad paralela, en la que ahora puedo trabajar con más intensidad.

¿Seguirás escribiendo?
Hasta que el sol se ponga al oeste, seguiré escribiendo. Hasta el último momento en que la luz, física y mental, me lo permita. Escribiendo hasta que ponga el punto final.

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